Remedios Caseros para Curar los Abscesos de la Piel

Los abscesos son acumulaciones de pus que se producen en cavidades neoformadas, más comunes en la piel, y con mayor incidencia en la primeras décadas de la vida. Su producción está relacionada a factores de mala higiene, al uso repetido de afeitadoras, traumatismos, micro laceraciones y en algunos casos a un sistema inmune deficiente.

¿Qué síntomas producen los Abscesos?

Los abscesos se caracterizan por el aumento de volumen generalmente en la piel, que aumenta progresivamente de tamaño y que se hace cada vez más doloroso, asociado se evidencia enrojecimiento y calor local. La lesión a medida que aumenta de tamaño, se torna fluctuante, es decir cambia de consistencia, se vuelve más blanda. Finalmente el absceso drena su contenido hacia la piel, en un proceso bastante doloroso.

¿Qué debo hacer en caso de tener un absceso?

La mayoría de los abscesos no requieren de vigilancia médica, basta con dejar que evolucione y que drene de manera natural. Sin embargo existen algunos remedios totalmente naturales para disminuir las molestias producidas, y acelerar el proceso de recuperación.

Remedios Caseros para Curar los Abscesos en la Piel

Ruda

La ruda es una planta aromática con propiedades antisépticas, anti inflamatorias y microbicidas ideales para tratar las lesiones en piel. En la naturaleza la ruda posee un olor fuerte, producida por diversas sustancias, que repele las plagas y evita ser atacado por animales depredadores. Para utilizar la ruda contra los abscesos necesitas tomar un manojo de las hojas de esta planta, machacarlas bien en un mortero, y luego aplicarlas directamente sobre el área afectada, esto produce sensación de alivio inmediato y acelera la velocidad con que drena el absceso.

Ajo:

Como hemos visto en otras publicaciones el ajo es un anti microbiano fuerte para combatir muchas infecciones virales y bacterianas. Existen dos maneras de utilizar el ajo como remedio, la primera es consumiendo dos dientes crudos al día, potenciando el funcionamiento del sistema inmunológico. Otra manera de aprovechar los beneficios de este producto es triturar varios dientes de ajo y aplicarlos directamente sobre la lesión para disminuir el dolor y que elimine el contenido purulento más fácilmente.

Sal de Epsom

La Sal de Epsom es una sustancia antiséptica utilizada desde tiempos antiguos para tratar las dolencias de la piel y la boca. Para emplear esta sustancia contra los abscesos llena un recipiente de boca ancha con agua caliente y disuelve la sal de epsom, mezcla bien hasta hasta que la sal este bien disuelta. Luego remoja el área lesionada durante 20 minutos al menos cuatro veces al día hasta conseguir mejoría. Por su parte el agua caliente también ayuda en el proceso de resolución de la lesión, otra opción es utilizar un pañuelo y humedecer la lesión por 20 minutos.

Cúrcuma

La cúrcuma es una raíz utilizada ampliamente en el mundo de la gastronomía, pues aporta un color característico a los platos a las vez que proporciona un sabor exquisito. No obstante también es sabido que esta raíz estimula la función del sistema inmunológico, por lo que se recomienda su uso en infecciones sistémicas. Mezcla dos cucharadas de cúrcuma en polvo con un vaso de agua o de leche, y bebe tres veces este líquido al día. No solo te ayudará con los abscesos, sino además con cualquier otra infección interna.

Árnica

Otra manera de poner fin a los abscesos es aplicando crema y pomadas a base de árnica directamente sobre la lesión, calienta un poco el árnica antes de aplicarlo, y luego masajea suavemente durante 5 minutos. El árnica no solo ayuda a eliminar la infección, sino que además desinflama. También puedes tomar un manojo de árnica y machacarla bien en un mortero, para luego aplicar las hojas directamente sobre la piel.

Extracto de Equinácea

Se dice que la equinácea depura la sangre, evitando la formación de abscesos en aquellas personas que son afectadas de manera rutinaria por los abscesos. Según la medicina naturista, puede que los abscesos se produzcan por exceso de toxinas en la sangre, y la equinácea es una planta con propiedades depurativas idóneas para ponerle fin a este problema. Te recomendamos que consumas el equivalente a un gramo de raíz seca de equinácea, bien sea sola o mezclado con el jugo de tu preferencia tres veces al día por una semana.

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