Remedios Caseros para el Asma

El Asma es un proceso inflamatorio crónico de las vías respiratorias bajas (alveolos y bronquiolos respiratorios), que se expresa clínicamente por la presencia de dificultad respiratoria, sensación de ahogo y sibilantes espiratorios (un tono similar a un zumbido o sonar de un pito al respirar). Una de las principales características de la enfermedad es su potencial reversible, es decir en muchos casos es un proceso susceptible de curación . Afecta a millones de personas  en el mundo, pero incide de manera más frecuente durante la infancia, pues en este período de la vida las vías respiratorias son de menor calibre.

¿Qué puede producir el Asma?

Estudios recientes han demostrado que el asma es un proceso de carácter genético, es decir que se nace con predisposición para padecerla; de aquí que sea más frecuente la presencia de asma en niños con antecedentes familiares. De igual manera cabe destacar la presencia de factores desencadenantes que precipitan la aparición de las crisis asmáticas, entre ellos destacan el polen, el frío, estrés, las infecciones, algunos alimentos, entre otros. Se considera fundamental conocer los desencadenantes del asma para garantizar un manejo adecuado de la enfermedad.

¿Cuándo acudir al Médico?

Todo paciente asmático debe acudir al médico desde el momento de la sospecha diagnóstica, pues en conjunto aprenderán un estilo de vida adecuado a las necesidades del infante. Sin embargo en oportunidades incluso con un cumplimiento adecuado de los tratamientos puede persistir la sintomatología, de ahí surge la necesidad de remedios caseros, que pueden ser una herramienta efectiva en la resolución definitiva o para acortar el período de dolencia de esta enfermedad.

Remedios Caseros para el Asma

En las siguientes líneas veremos cómo poner fin a esta enfermedad tan común durante la infancia.

Cebolla, Miel y Limón

La cebolla posee excelentes propiedades anti inflamatorias y analgésicas, ideales para detener el proceso inflamatorio de las vías respiratorias bajas;  por otra parte el efecto desintoxicante del limón depura tu organismo a la vez que la miel y sus propiedades anti microbianas y antisépticas previenen las infecciones. Para preparar este remedio toma dos cebollas grandes, y pícalas en pedazos pequeños, colócalas a hervir en un recipiente con un litro de agua, hasta que se reduzca a un tercio, deja que repose por media hora y luego añade el jugo de tres limones enteros y al menos 5 cucharadas de miel (puedes agregar más si lo deseas) y deja que repose hasta que esté a temperatura ambiente. Posteriormente guárdalo en un recipiente de vidrio y toma dos tazas al día por al menos 15 días.

Jengibre

El Jengibre es una planta ideal para tratar las crisis asmáticas, pues posee propiedades broncodilatadoras, que alivian la sensación de ahogo y de falta de aire. Su mecanismo de acción es la relajación de la musculatura lisa  que controlan los bronquios, a través de un efecto adrenérgico.  Para aprovechar los efectos broncodilatadores del jengibre toma un trozo de raíz (5 cm), pícala en pedazos pequeños y colócala a hervir en un recipiente con tapa con 300 cc de agua por 20 minutos. Deja que repose, agrega unas cucharadas de miel para mejorar el sabor y toma dos vasos para aliviar la crisis, luego toma un vaso diario cada noche por 15 días para conseguir un efecto más duradero.

Eucalipto y Ajo

El eucalipto es un descongestionante, relajante de la musculatura bronquial y anti inflamatorio por excelencia, asociado al ajo que además de ser anti inflamatorio es anti microbiano y antiséptico. Por tanto este es uno de los remedios naturales más efectivos para curar el asma.  Toma un manojo de hojas de eucalipto junto a 10 dientes de ajo y colócalos a hervir en medio litro de agua por 10 minutos,  luego con la ayuda de un paño cubriendo tu cabeza aspira todo el vapor posible por 5 minutos. Finalmente toma el líquido restante durante el día para conseguir un mejor efecto. Aplica el remedio por una semana.

Ginkgo Biloba y Miel

La Ginkgo Biloba inhibe algunas de las sustancias que producen la inflamación de las vías respiratorias, con la consecuente inhibición de acumulación de secreciones y broncoconstricción, lo que elimina de raíz el asma bronquial. La mejor manera de aprovechar estos beneficios es tomando 50 gramos de hojas de Ginkgo Biloba y realizar infusión en 300 cc de agua caliente, tomando dos tazas al día por 15 días para conseguir efectos duraderos.

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