Remedios Caseros para la Artritis

La artritis se caracteriza por ser una enfermedad inflamatoria degenerativa que afecta las articulaciones. Existen diversos tipos de artritis, sin embargo la más frecuente es la artritis reumatoide, en la que alteraciones a nivel inmunológico propician el ataque por parte de células y factores pro inflamatorios hacia los elementos sinoviales de las articulaciones.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

La artritis reumatoide produce inflamación de las articulaciones, en general de forma simétrica, afectando con mayor frecuencia las articulaciones de las manos y muñecas, codos, hombros rodillas, y cuello; que se acompaña de limitación funcional y dolor. Los síntomas son más intensos durante la maña y tienden a la mejoría durante el día, para recaer nuevamente durante el reposo o la noche. Es una enfermedad degenerativa crónica, lo que quiere decir que las alteraciones que produce son irreversibles, destacando entre ellas el debilitamiento del cartílago , ligamentos y cápsula articular, que conllevan a la deformidad de las articulaciones.

¿Cuándo acudir al médico?

El tratamiento de la artritis reumatoide es bastante complejo, pues se busca anular las defensas propias del organismo para que no agredan los elementos articulares. Se recomienda acudir al médico una vez tengas la sospecha de que puedas estar padeciendo esta enfermedad para iniciar una terapéutica temprana que detenga la progresión de la enfermedad. Sin embargo, siguiendo el testimonio de muchos es muy probable que con la ayuda de algunos remedios caseros logres una mejoría mucho más rápida y duradera, pues el tratamiento tradicional puede resultar muy costoso.

Remedios Caseros para la Artritis

Aceite de Recino:

Aparte de las conocidas propiedades depurativas del sistema digestivo, el aceite de recino es un gran aliado para el tratamiento del dolor y la inflamación de la artritis, pues contiene un componente activo llamado ácido ricinoleico, conocido y empleado por la industria farmacéutica para el tratamiento de las enfermedades reumáticas. Puedes emplear el aceite de recino de dos maneras, masajeando directamente sobre las áreas inflamadas dos veces al día o vía oral, calentando dos cucharadas y mezclándolo con el zumo de una naranja, consume este remedio en ayunas durante dos semanas, para esta fecha ya habrás notado resultados. Recuerda no exceder esta dosis, pues el aceite de recino tiene propiedades laxantes.

Jugo de Papa

EL jugo de papa cruda es una de las terapias más conocidas y empleadas contra la artritis durante la historia. Para aprovechar los beneficios de esta planta tan común es necesario cortar una papa de tamaño mediano en trozos finos, sin quitarle la piel o concha, y guardarlo en la nevera en un vaso grande de agua fría. Al día siguiente, toma el líquido en ayunas durante al menos un mes. Si lo prefieres puedas adquirir el extracto de papa en tu comercio de confianza y beberlo igualmente en ayunas.

Árnica

El árnica estimula irrigación sanguínea, a la vez que alivia la inflamación y el dolor articular. Para preparar esta pomada toma 45 ml de aceite de oliva en baño de maría añadiendo 4 cucharadas de hojas y flores de árnica en trocitos y deja hervir a fuego lento durante 5 minutos. Una vez esté tibia, cuela el contenido. A continuación coloca la mezcla limpia en la olla y agrega 5 gramos de cera de abeja, y calienta a fuego lento hasta conseguir una preparación homogénea. Deja reposar y luego almacena en un recipiente con tapa en un lugar oscuro y seco.

Sal de Epson.

La sal de Epson es útil para el tratamiento de todo tipo de inflamación articular, pues relajan los tejidos periféricos a la articulación a la vez que reducen el dolor, inflamación y rigidez. Para aprovechar sus beneficios toma un vaso con agua caliente y agrega 2 tazas de Sal de Epson, luego remoja ambas manos durante 20 minutos. Repite el tratamiento dos veces a la semana hasta conseguir alivio.

Anís, Cola de Caballo y Bardana

Estas hierbas son utilizadas por sus increíbles efectos anti inflamatorios, analgésicos y diuréticos. Para preparar este remedio necesitas hervir tres tazas de agua durante 10 minutos , luego de apagar el fuego añade una cucharada de raíces de bardana, 2 cucharadas de anís, dos cucharadas de cola de caballo y deja que repose durante al menos 5 ó 7 minutos. Tamiza la infusión y bebe una taza media hora antes del almuerzo y la cena de manera continua durante un mes.

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