Remedios Caseros para la Conjuntivitis

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, una delgada y transparente capa de tejido que protege el globo ocular. Es una de las causas más comunes de ojo rojo, y afecta especialmente a niños en hogares de cuidado y escuelas. Los síntomas pueden ser muy molestos, y se contagia fácilmente a través de secreciones como los estornudos, la tos o compartiendo objetos como los lentes.

¿Qué origina la Conjuntivitis?

La principal causa de conjuntivitis es la infecciosa, en este sentido puede tener origen viral, bacteriano o micótico. En el caso de etiología viral, los síntomas son enrojecimiento, sensación de ardor, picor o arena en los ojos y lagrimeo intenso.  La infección bacteriana se manifiesta por un ojo con presencia de secreciones, más frecuentes al despertar en la mañana, produciendo incluso una capa gruesa que dificulta abrir el ojo, más dolor, ardor o prurito. La infección micótica o por hongos produce generalmente sólo picor y enrojecimiento. También puede producirse conjuntivitis alérgica, o por el uso de sustancias irritativas como esquirlas de metal, virutas de aserrín o un lente de contacto sucio.

¿Cuándo acudir al médico?

La infección alérgica y viral son las más comunes, y en las que surgen efectos los remedios caseros, al igual que las infecciones por hongos. Las infecciones bacterianas con abundantes secreciones seguramente requieran de antibioticoterapia tradicional. De igual manera ante la presencia de dolor intenso, pérdida de la agudeza visual o de persistir los síntomas por más de 4 ó 5 días acude a tu medico de preferencia.

Remedios Caseros para la Conjuntivitis

Manzanilla

La manzanilla tiene compuestos antisépticos y anti inflamatorios ideales para tratar la conjuntivitis, entre ellos destaca el ácido linoleico y cafeico. Para preparar el remedo hierve 250 ml de agua filtrada durante 10 minutos en una olla, luego añade una cucharada de flores de manzanilla fresca o seca, y deja reposar hasta que esté tibio. A continuación cuela el líquido de manera cuidadosa, de preferencia con la tela de una media Panty. Toma una gasa o un pañuelo limpio y humedécelo con el agua de manzanilla, y posteriormente aplícalo sobre el ojo cerrado durante 5 minutos al menos tres veces al día.

Pepino

El pepino no sólo es utilizado en la industria de la estética, también posee efectos analgésicos y anti inflamatorios, disminuyendo así el enrojecimiento, el dolor y la sensación de ojo cansado. De igual manera posee alto contenido de vitamina E y aceites esenciales, por lo que hidrata y rejuvenece la piel circundante. Para aprovechar sus bondades basta con cortar ruedas finas de pepino y aplicarlas directamente sobre los ojos cerrados durante al menos 15 minutos. Utiliza el pepino recién cortado, en caso contrario tiende a perder sus propiedades.

Zanahoria

La Zanahoria actúa de manera directa reduciendo los síntomas de la enfermedad. Ralla la zanahoria finamente o procésala en el pica todo para extraer la mayor cantidad de jugo posible. Una vez obtenido el jugo, cuélalo con el filtro más fino que consigas o con la tela de una media Panty, toma una gasa y humedécela, luego aplícala de manera directa sobre el ojo cerrado durante al menos 15 minutos. Se recomienda su aplicación dos veces al día para obtener resultados.

Caléndula

La caléndula es una hermosa flor que posee efectos anti inflamatorios, empleado para disminuir el aumento de volumen y dolor de la vista en la conjuntivitis. Por tanto, te recomendamos tomar 250 ml de agua filtrada y dejarlos hervir durante 10 minutos, luego añade 15 mg de flor de caléndula seca y déjalo reposar hasta que esté tibia. Puedes aplicarlo de manera similar a la empleada en la preparación con Manzanilla.

Té Verde

Las propiedades antisépticas y anti oxidantes del té verde no sólo lo convierten en un tratamiento ideal para la conjuntivitis, sino además para los orzuelos y el ojo cansado. Toma algunas hojas de té verde y prepara una infusión de manera tradicional, deja que el líquido este tibio y a continuación humedece una compresa para aplicarla durante 10 minutos en el globo ocular cerrado, de 2 a 3 veces al día para conseguir efecto.

Te recomendamos tamizar lo mejor que puedas las infusiones  para evitar que pequeñas virutas queden sobre el globo ocular, y evitar colocar cualquier sustancia no estéril directamente sobre la superficie el ojo, pues pueden promover el crecimiento y desarrollo bacteriano, empeorando así los síntomas.

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